viernes, 8 de diciembre de 2017

¿Cómo ponerse un labial que no nos gusta?

Todos nos hemos arrepentido de la compra de algún labial. En mi caso, uno de esos errores fue el pintalabios Snob de Mac, un tono rosa claro con base blanca que se asemeja a un rosa Barbie. Lo compré por recomendación de MakeupbytiffanyD, pero fue un gran error. La cuestión es que cuando lo compré (hace ya unos años) me gustaba y creía que me quedaba bien. Pero a medida que iba pasando el tiempo, crecía mi relación de amor-odio con este labial: a veces me veía estupenda, y otras veces me lo tenía que quitar nada más ponérmelo. Tanto es así, que estaba dentro de mi colección de labiales sin tocar desde hacía tiempo, y me parece una pena que esto suceda, sobre todo porque su textura (Satin) me parece muy agradable: cubriente y nada reseca.



Ahí podéis ver cómo queda este labial aplicado sin nada más (en una capa gruesa para que sea visible a pesar del flash). Como se ve, es un tono rosa tan frío que sólo puede quedar bien a las chicas más jóvenes, a las que (por otro lado) les sienta bien cualquier cosa. Pero es verdad que da pena tirar un labial cuando aún queda mucho producto... ¿cuál es la solución? Cambiar el tono del pintalabios.


Para ello, me ayudo del perfilador de labios Soar (un tono marrón rosado), de la misma marca, que es uno de mis favoritos. Al rellenar los labios con el perfilador y aplicar por encima el pintalabios, el color cambia por completo y se transforma en un tono rosa mucho más ponible. En ocasiones lo dejo simplemente así y en otras le aplico un gloss por encima para darle un toque más jugoso (últimamente, cada vez huyo más de las texturas mate). De esta forma, utilizamos productos que estaban muertos en un cajón y no nos sentimos tan mal por tener productos sin utilizar en nuestra colección.

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